A favor de la Propiedad Intelectual. Una respuesta a Dante Bayona.

A Favor de la Propiedad Intelectual

Por Javier Szulman

Este pequeño escrito surge en respuesta al presentado por Dante Bayona.

Primero nos gustaría agradecerle por haber presentado un tema para el libre debate. Con esto en mente, intentaremos mostrar nuestras diferencias con sus principales argumentos.

north

 Abstract

Bayona argumenta que los intangibles u objetos inmateriales no deben ser propiedad de ninguna persona jurídica o real. Su argumento principal es que tales objetos son abundantes, no se reduce el goce de los mismos con su uso y no son fuente de conflictos. Aquí se verá lo contrario. Según el propio argumento de Bayona concluiremos que los intangibles sí deben ser propiedad de sus inventores.

Siguiendo las enseñanzas de Douglass North, no sólo debe existir la propiedad intelectual, sino que además ella debe ser protegida de manera efectiva y eficiente. Sólo así se lograrán igualar las tasas de beneficio social y privadas. Sólo así se logrará el tan ansiado desarrollo económico y social.

Premisa originaria. Bayona comienza su artículo exponiendo una premisa sobre la propiedad en base a la cual fundamenta su escrito.  El dice que ser dueño de una cosa le otorga a tal persona la autoridad última sobre su propiedad, por tanto puede utilizar tal objeto de manera que sólo su propia voluntad le dicte, sin la injerencia de ningún otro.

Esto es cierto, pero sólo lo es parcialmente dado que hay, al menos, dos restricciones. Primero, su uso no puede limitar la libertad de otros. Segundo, su utilización no puede reducir los beneficios que un tercero tenga sobre su legítima propiedad. Esto debe ser recíproco, y no debe estar sesgado para favorecer a ningún sujeto. Las propiedades de estos dos extraños se aplican a dos objetos distintos.

Aparente contradicción: Impedimento de uso. Expone, como consecuencia de su premisa originaria, una extraña situación en el campo de la Propiedad Intelectual.  Proclama que la llamada “Propiedad Intelectual” impide al propietario de un objeto tangible, tal como una computadora, a utilizarlo en plenitud dado que penaliza a aquellos que copien sin autorización un elemento intangible como ser una canción o un programa de computación. Así, Bayona supone que los sistemas de propiedad intelectual y de propiedad sobre bienes físicos son mutuamente excluyentes.

En realidad esta aparente contradicción no es tal. Este suceso es tan sólo un caso de la restricción del principio general (premisa originaria) antes expuesta. Ambos sistemas de propiedad pueden coexistir.

Imposibilidad de poseer un objeto inmaterial. Bayona dice que las “ideas” no pueden ser poseídas dado que no poseen las características de la propiedad física real, es decir, 1) que no son escasas, 2) que por su uso no se reduce el goce de siguientes usuarios, y que, consecuentemente, 3) no genera conflicto por su uso.

De esta manera concluye que la propiedad sólo debe existir sobre los objetos materiales.

Veamos uno por uno cada argumento.

1)     No escasez de elementos inmateriales. En realidad la posible abundancia o escasez de un objeto depende de cómo sea concebido el objeto. Hay dos visiones posibles, una estática y otra dinámica.  La visión estática es la usual, lo que se puede observar en un instante de tiempo determinado. En esta fotografía, que es lo que observa Bayona, se aprecia la abundancia. Esto ocurre dado que mediante las tecnologías actuales cierto tipo de intangibles pueden ser reproducidos ad infinitum. A la visión dinámica, por el contrario, lo que verdaderamente importa es lo que ocurra en el futuro. Cómo se desarrolla y florece la industria de la creación de intangibles (músicas, programas de computación, etc.). Para poder lograr esta nueva visión el objeto de análisis (el intangible en cuestión) debe ser comprendido de manera distinta, en clave dinámica. Primero cabe preguntarse qué es aquello que florece en esta industria. No se trata de una canción que pueda ser repetida ad eternum, sino que en realidad se trataría de una composición musical original. Cada composición musical original puede ser apreciada tan sólo una vez. De lo contrario, dejaría de ser original. Así, este intangible es especialmente escaso: es uno sólo, único y original. Este es el intangible que puede florecer –o fenecer- en el futuro.

2)     No se reduce el goce de futuros usuarios: los elementos inmateriales no se desgastan por su uso. Bayona dice que el uso de una idea no la desgasta, no reduce el uso que otro pueda hacer de ella. En consonancia con el punto anterior, debemos poner especial atención en cuál es el verdadero objeto que la propiedad intelectual busca proteger y, de la misma manera, cuál es el objeto que puede desgastarse.  Teniendo en mente la visión dinámica, se podría decir que el objeto a proteger es, si se nos permite llamarla de esta manera, la “Matriz Generadora de Ideas Originales”, o más bien, la mente del inventor. No busca proteger una canción en particular, sino la creación original de nuevas composiciones musicales. El problema en este caso, es la imposibilidad de proteger a esta matriz generadora de intangibles originales de manera directa.  Debido a una limitación intrínseca del conocimiento humano, no podemos acceder de manera directa a la mente del inventor  y reconocer allí dentro cuáles son sus verdaderas creaciones ya realizadas y las que se encuentran en desarrollo. Y aunque tuviéramos pleno acceso a ellas, no podríamos tampoco cuantificar cuál es su impacto en el mundo real. Es imprescindible hacerlo de manera indirecta. Debemos limitarnos a proteger tan sólo aquellas creaciones que hayan sido plasmadas en la realidad de manera precisa e identificable. Y cuya utilización e impacto sea cuantificable. Consecuentemente, debemos proteger músicas, programas, etc., para proteger en realidad a esa mente única que puede generar intangibles originales.

 El uso indebido de las creaciones identificables (patentes de diversos tipos) sí desgasta a esta llamada matriz generadora de ideas dado que desgasta la voluntad de creación del inventor. Sus creaciones serán cada vez menores en cantidad y calidad hasta, incluso, extinguirse completamente. De esta manera, los actuales usuarios de músicas originales, como los usuarios de programas originales, etc., verán disminuido en el futuro el goce de nuevas creaciones musicales hasta, incluso, que se acabe completamente tal goce.

3)     No se genera conflicto por el uso de objetos inmateriales. Por el contrario, se puede observar un amplio grupo de representantes de diversas industrias (por ejemplo las relacionadas a la discográfica) que muestran una profunda preocupación por la merma en sus ingresos. La fuente de un posible conflicto no surgiría, como expone Bayona, por el mero hecho que dos o más actores independientes utilicen un mismo intangible (música) al mismo tiempo y de manera repetitiva. Ese intangible no se desgasta, no reduce el goce a otro futuro usuario. Pero, como se ha dicho más arriba, no es este intangible el que se busque proteger por el derecho de propiedad, ni tampoco es la fuente de conflicto por sí mismo. La fuente de conflicto es gozar de un subproducto de un intangible superior: la mente de un creador de originales.

A modo de resumen preliminar, 1) los objetos inmateriales en cuestión son escasos, 2) los objetos inmateriales en cuestión se desgastan por su uso, es decir, se reduce su goce con el uso de otras personas, 3) se genera conflicto por su uso. Así, las tres razones principales del argumento de Bayona para sostener que los objetos inmateriales no deben ser propiedad, no se cumplen. Por el contrario, muestran, bajo su propio argumento, que sí deben ser propiedad.

Es importante destacar que no toda “idea” puede ser apropiada. Según la World Intellectual Property Organization(1) hay varios requisitos para poder “apropiarse” de una “invención”. Entre ellos, debe haber una actividad inventiva, es decir, que el proceso creativo o sus resultados no deben poder ser deducidos del “estado de la técnica” de manera evidente para una persona normalmente versada en la materia técnica correspondiente. Ciertamente, en un ejemplo provisto por Bayona, hacer un techo no es una verdadera actividad inventiva. En ese caso, el primer hombre que hizo un techo para su casa, en caso de haber existido, no sería merecedor de nada más que la gratitud de sus conciudadanos. Para que quede en claro, lo que se puede apropiar son ideas intensamente elaboradas, radicalmente distintas a lo  ya existente. Se trata de ideas profundamente trabajadas.

Douglass North(2) nos dice que se debe tener un marco institucional y una estructura de la propiedad capaces de canalizar los esfuerzos económicos individuales hacia actividades que supongan una aproximación a la tasa privada de beneficios respecto a la tasa social de beneficios.

Lo cierto es que, si bien puede no verse a simple vista, un desarrollo de investigación que se transforme en una patente conlleva un esfuerzo económico muy importante que, a fin de cuentas, puede ser aún más costoso que los insumos físicos necesarios para construir un producto en particular. Si se le impidiese a las empresas recuperar las inversiones destinadas a tales desarrollos, esta actividad dejaría de ser llevada a cabo.

En consonancia dice North que “El beneficio de invertir en nuevos conocimientos y desarrollar nuevas técnicas exige un cierto grado de derechos de propiedad sobre las ideas y la innovación. En su ausencia, es posible que no se pueda disponer de la nueva tecnología”. (3)

Douglass North nos dice que se debe evitar lo que él llama una situación estacionaria. Esta sucede cuando en una sociedad no existen los incentivos adecuados para que los individuos dediquen esfuerzos a las actividades que llevan al crecimiento económico.

Douglass North nos recuerda que la riqueza del hombre occidental constituye un fenómeno único y nuevo. Se ha liberado de un mundo dominado por la máxima pobreza y hambrunas periódicas y ha alcanzado una calidad de vida a la que sólo es posible acceder con una relativa abundancia. La clave del éxito, nos dice North, reside en lograr una organización económica eficaz. Para lograrla, es vital poseer un marco institucional y una estructura de la propiedad que estimulen y protejan la creación de nuevas ideas y tecnologías. Es decir, que se proteja la propiedad intelectual.

(1) http://www.wipo.int/patentscope/en/patents_faq.html#patent_granted ver subtítulo What kinds of Inventions can be Protected?

(2) North, Douglass y R. P. Thomas El Nacimiento del Mundo Occidental. Una Nueva Historia Económica (900-1700). Madrid 1987, Siglo XXI Editores.

(3) North, Douglass Estructura y cambio en la historia económica, Madrid, 1984, ed. Alianza. pp. 24

8 comentarios

  1. Adrián:

    Felicitándote por tu imparable e inspiradora actividad, y ya que Javier Szulman apela a argumentos utilitarios, hay que contestarle también en ese sentido, para lo cual no encuentro nada mejor que esto: http://mises.org/story/3298

    La primera pregunta de un liberal debe ser: ¿es justo? La prueba de fuego del liberalismo es que si aquél llevara a la pobreza, y el socialismo a la riqueza, uno de todos modos debería preferir la libertad por amor propio. Por eso los argumentos utilitarios son de 4ta o 5ta prioridad. Primer, segundo y tercero están la justicia.

  2. Por cierto, la ciencia pura y la tecnología aplicada son tan estimulantes para algunas personas, que no hay que temer (ni pasó en el pasado) lo de que “en una sociedad no existen los incentivos adecuados para que los individuos dediquen esfuerzos a las actividades que llevan al crecimiento económico.” En primer lugar el crecimiento económico ocurre mejor pero no exclusivamente con el cambio tecnológico. En realidad si uno habla con un físico, lo que aplicamos es la ciencia de hace 100 años en el mejor de los casos. Lo que falta es el ahorro y la división del trabajo para que se aplique más de la ciencia y por ende tecnología en ciernes que ya está proyectada. Tenemos al momento 100 años de “lag” entre ciencia y tecnología aplicada (más si se enfoca uno en la calidad de vida de las grandes mayorías). Pero adicionalmente, el TTM (time to market) es suficiente “incentivo” (algunos preferimos hablar de motivación, como algo intrínseco a la naturaleza humana creadora y ambiciosa en lugar de zanahoria/garrote y estímulos a animales de laboratorio…social) para que se busque sacar productos novedosos. Una tasa extraordinaria sostenida sólo es posible cuando se introduce constantemente mejoras de eficiencia y/o valor agregado. No es necesario ni beneficioso un monopolio temporal para que los seres humanos seamos seres humanos.

  3. Gracias al profesor Javier Szulman por la respuesta, lamentablemente en este momento no puedo responder, estoy saliendo para Michigan a un seminario de la Foundation for Economic Education.
    Pero responderé tan pronto como pueda.

    Saludos

    Preparé un resumen del paper de Kinsella y lo puse en youtube.

    Contra la Propiedad Intelectual – 1

  4. Posiblemente sean conocidos, pero tres textos interesantes del tema pueden ser:

    1-. El capitulo del tema en Human Action de Mises (al final del capitulo XIII.6). Mises menciona que es un problema de externalidades positivas, y que de no haber copyrights se afectaría a la “industria” que depende de inversión en ideas (deja de lado al caso de lo que el llama el “genio inventor”). Esto, creo, Mises sugiere se debe resolver evolutivamente a la common law. Ambos escenarios, con y sin copyright, tienen beneficios y costos; sera el sistema judicial el que deba descubrir cual es el que la sociedad esta demandando.

    2-. El capitulo de Patentes y Copyrights en Man, Economy and State de Rothbard (Chapter 10.7). Es interesante, Rothbard concluye que de los dos las patentes son monopolicas (en un sentido negativo, de violación de libertades), solo en la medida en que excede al copyright.

    3-. Y el articulo de Julio Cole: “Patents and Copyrights: Do the Benefits Exceed the Costs?” 2001, Volumen 15, Numero 4.

    Slds!
    NC

  5. Juan Fernando: Coincido plenamente que la búsqueda de la Justicia debe ser, seguramente, el máximo ideal humano, aquello que sea buscado con más ahínco y dedicación por todos nosotros. Por desgracia, por ahora me siento superado en la tarea de perseguir una mayor elucidación en esta área. Supongo que lo primero debiera ser coincidir en una regla que nos permita identificar qué es lo justo, y qué no lo es, en ésta esfera humana de la creación intelectual.

    Dante: Será un placer poder leer tu respuesta. Voy a mirar tu video en youtube.

    Nicolás: Gracias por las recomendaciones! Voy a leer los textos cuanto antes.

    Slds!
    Javier

  6. I’m back.
    Vamos desde el comienzo.
    El profesor Szulman en el abstract dice que mi argumento principal es: que ‘las ideas’ son abundantes y que por eso no son fuente de conflicto [y en consecuencia no se necesita propiedad sobre ellas.]
    Ese no es el principal argumento aquí.

    El argumento principal es que el sistema de propiedad sobre bien materiales es incompatible con el sistema de propiedad sobre bienes inmateriales. Ambos sistemas se excluyen simultáneamente.

    La propiedad intelectual me prohibe usar mi computadora como yo quiero. La PI transfiere parcialmente mi propiedad al que inventó la canción, por así decirlo.
    Si yo planteara lo mismo sobre cualquier otro bien material, la PI sería inválida. Es decir si yo quiero quemar mi camisa, todos entenderían que es incorrecto que mi vecino me prohiba quemarla, simplemente porque no es su propiedad sino la mia.

    Pero para complementar esto debemos responder paso a paso lo que el profesor Szulman escribió.

    El profesor Szulman primero reconoce: “que ser dueño de una cosa le otorga a tal persona la autoridad última sobre su propiedad, por tanto puede utilizar tal objeto de manera que sólo su propia voluntad le dicte, sin la injerencia de ningún otro” [correcto]

    PERO luego dice:
    “Esto es cierto, pero sólo lo es parcialmente dado que hay, al menos, dos restricciones. Primero, su uso no puede limitar la libertad de otros. Segundo, su utilización no puede reducir los beneficios que un tercero tenga sobre su legítima propiedad”

    Voy a comenzar refutando el segundo punto.
    Voy a dar un ejemplo claro donde el principio que el profesor Szulman defiende no es válido, y por tanto no generalizable.

    Szulman escribe:
    “su utilización [de mi propiedad] no puede reducir los BENEFICIOS que un tercero tenga sobre su legítima propiedad”
    No.
    Esto no tiene que ver con los ‘beneficios’:
    Imaginemos que yo tengo una bodega en la esquina de mi cuadra, y me da algo de dinero.
    Y mi vecino se da cuenta que el negocio me da plata, y decide poner una bodega en la otra esquina de la cuadra.
    Está justificado mi vecino en poner su bodega, o tiene que pagarme daños??
    Obviamente el uso que mi vecino hace de su propiedad afecta mi bienestar, afecta mi “beneficio”.
    Claramente mi negocio pierde clientes y pierdo plata.
    Puedo yo denunciar a mi vecino y decirle al juez que le prohiba abrir su bodega porque yo pierdo plata??
    Ningún juez razonable daría ese veredicto.
    Un juez libertarian dirían: “no lo voy meter a la cárcel porque ese hombre no ha afectado tu propiedad. Si él hubiese tratado de incendiar tu bodega, el asunto sería diferente. Si él hubiese contratado a unos matones para que rompan los vidrios de tu bodega el asunto sería diferente. Pero claramente él no ha hecho nada de eso, y por eso no lo voy a meter preso.”

    El punto crucial de esta cuestion es que UNO SóLO PUEDE SER DUEñO DEL ASPECTO FíSICO DE LA
    PROPIEDAD. UNO NO PUEDE SER DUEñO DEL “VALOR” DE LA PROPIEDAD.
    Si uno puede ser dueño del valor de la propiedad, entonces todos los negocios que hacen competencia y que disminuyen las ganancias de los primeros productores deberían ser cerrados por ley. ¿Puede alguien estar de acuerdo con eso?
    El profesor HH Hoppe ha aclarado esto hasta el cansancio.

    Ahora voy a dar otro ejemplo, generalizando a todas las relaciones humanas, para demostrar lo insostenible del argumento de que uno es dueño del valor de las cosas.
    Imaginemos que yo soy racista y que no me gustan los extraterrestres de color verde, que el sólo hecho de verlos me da dolor de cabeza…
    ok, entonces voy donde el juez y le digo: “Sr. Juez por favor meta preso a mi vecino extraterrestre verde porque me ocasiona daños, me da dolores de cabeza, si quiere le puedo mostrar lo que dice mi médico de cabecera”.
    Un juez libertarian diría: “¿el extraterrestre te ha atacado físicamente? te ha golpeado? Porque si él no ha atacado objetivamente tu integridad física, no ha hecho nada malo, y no lo puedo meter preso.”

    Imaginemos por un momento que el juez me da la razón y mete preso al extraterrestre por darme dolores de cabeza. ¿Qué pasaría si generalizamos esta ley?!
    Ahora voy a poder meter presos a todos los que no me gustan!! personas de otras razas, de otro sexo, con otras tendencias sexuales, de otras religiones, de otras creencias políticas, de otras creencias dentro de las mismas doctrinas políticas!!! ¿dónde está el límite objetivo de la ley?!!
    Claramente en tal caso no existe límite objetivo. Ni siquiera yo mismo me puedo proteger de la ley. Ni siquiera puedo saber cuándo estoy violando la ley! Y si ni eso puedo hacer, cómo me voy a defender luego ante el juez?!!

    Sí, el mundo no es perfecto. Pero en cuestiones de propiedad [sobre los objetos y sobre nuestra misma persona] las reglas sólo pueden darse sobre objetos físicos claramente definidos.

    Todas las acciones humanas afectan el bienestar del resto de seres humanos.
    Si yo tengo una enamorada, y aparece otro muchacho que me hace la competencia, y claramente puede hacer que pierda mi beneficio, ¿estoy justificado a usar fuerza contra ese muchacho? ¿puedo ir al juez a pedirle que lo meta preso por afectar mi “bienestar”??
    Claramente NO.

    Resumiendo esta parte:
    Sólo se puede poseer la integridad física de algo, no su “valor”.

    Ahora analizaré el primer punto:
    Szulman escribe: “Primero, su uso [de mi propiedad] no puede limitar la libertad de otros”

    Libertad ¿Qué es libertad?
    Libertad es la ausencia de fuerza física humana que me impide hacer lo que yo quiero.
    Es decir, si Roxana quiere entrar a su casa, y yo uso fuerza física contra ella para no dejarla entrar a su casa, entonces yo estoy violando su libertad.
    [Esa es la forma objetiva de definir libertad. Cualquier otra forma de definir libertad es contradictoria. Por ejemplo esos que dicen porque uno no tiene dinero para ir a estudiar al MIT uno no es libre, y entonces el resto está violando su libertad, y por eso todos están obligados a darle plata para ir a estudiar al MIT.]

    Regresando al asunto, el uso que yo haga de mi libertad puede -como hemos visto- afectar el valor de la propiedad de otros, pero eso no significa que afecte la “libertad” de los otros.
    Usemos el caso anterior de mi bodega de la esquina.
    Cuando mi vecino pone su bodega y baja mi la rentabilidad de mi bodega, no afecta mi libertad [claramente no usa violencia física contra mi integridad física.]

    Por eso ambas consideraciones del profesor Szulman son erradas.

    Cuando yo uso mi pc para copiar un CD claramente afecto el “beneficio” de la casa disquera, porque ya no va ganar los millones que antes ganaba. Pero eso no es violación de la integridad física de la propiedad de alguien. Yo no estoy incendiando el edificio de la disquera.

    Y cuando yo uso mi pc para copiar un CD claramente no afecto la “libertad” [integridad física] del dueño de la disquera.

    Por tanto no he cometido ningún delito. Y cualquier resultado contrario a esto viola mi libertad y mi propiedad.
    Recordemos los dos axiomas sobre los que se construye el libertarianismo: no-agresión y propiedad privada:
    Sólo es JUSTO usar violencia física contra alguien que nos ha atacado primero, y/o contra alguien que está tratando de robar nuestra propiedad física justamente adquirida.

    ————————–

    Regresemos al argumento principal contra la propiedad intelectual:

    Propiedad Sobre Objetos Materiales VERSUS Propiedad Sobre Cosas Inmateriales.

    La regla JUSTA de la propiedad sobre bienes MATERIALES es:
    Uno es dueño justo de un objeto físico cuando uno es el primero que lo toma de la naturaleza. Y luego siendo uno el dueño justo de un objeto, uno lo puede intercambiar o regalar.
    Si un cavernícola encontró un caballo salvaje que no era propiedad de nadie, y lo toma de la naturaleza, entonces el cavernícola es el justo dueño del caballo.
    Si un cavernícola encuentra una parcela de tierra que no era propiedad de nadie y la toma para su uso, entonces nadie que viene después del cavernícola puede reclamar propiedad justa sobre esa tierra.

    Todos entienden que esa regla es justa.

    Y la propiedad intelectual viola esa regla justa.

    Los defensores de la propiedad intelectual -como expresa Kinsella- tienen que demostrar que su regla de propiedad intelectual es justa.
    Tienen que demostrar que el segundo en llegar es el justo dueño de los bienes materiales: tienen que demostrar que el dueño de la disquera es el justo dueño de las computadoras de todo el país [o del mundo] [de forma parcial] para poder prohibir a los primeros dueños de que usen sus pc’s de la forma que ellos quieran.

    La propiedad intelectual no es justa, no es más que un monopolio que el gobierno garantiza a unos para ganar dinero.

    Douglass North es un utilitarista, igual que Coase, y sus conclusiones no tienen nada que ver con libertarianismo.

    La libertad y propiedad justa de un hombre no puede sacrificarse para lograr “eficiencia social”, “beneficio tribal” u otra variante de colectivismo.

    ————

    Cuando yo hablo de que no puede haber propiedad sobre bienes que no son escasos [como dice el profesor Szulman en su abstract], me estoy refiriendo a una de las condiciones que originan la cuestión de la propiedad sobre objetos físicos.
    Porque claramente, si los objetos físicos no fuesen escasos, no habría necesidad de asignar derechos de propiedad sobre ellos porque los hombres no entrarían en conflictos sobre el uso de tales recursos.
    [Cuando habían pocos cavernícolas en la tierra, en los primeros tiempos de la humanidad, nadie discutía por tierra porque había tierra de sobra…]

    Y la extensión lógica de esa noción también nos permite entender porqué no puede existir propiedad sobre bienes inmateriales que todos pueden usar al mismo tiempo [ideas.]

    Saludos

    Dante

  7. Tal vez esto debería ser como los objetivistas piden:
    Cuando uno no puede sostener su posición, y si la otra parte demuestra los argumentos convincentes, no queda otra que defender lo que antes uno negaba.

    Si la propiedad intelectual no puede ser defendida, entonces tiene que ser atacada, si uno busca la verdad y justicia.

    No deberíamos ser como el neobudista Nozick que habla por hablar, sino que nuestros debates buscan cambios.

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