Axel Leijonhufvud y la crisis

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En más de una oportunidad he visto críticas al keynesianismo que sería injusto asignarle a John Maynard Keynes. En tal sentido, Ricardo Crespo ha señalado que debemos independizar al Keynes-hombre del Keynes-mito, y que la filosofía de Keynes tiene varios aspectos que podríamos rescatar.

Crespo afirma que “gracias a la acción de malos políticos, [Keynes] quedó asociado a soluciones inflacionistas, falaces y facilistas a los problemas de la desocupación y a un Estado fuertemente intervencionista”. Crespo nos recuerda que en 1946, el mismo año de su muerte, Keynes declaró no ser keynesiano y que “sólo con importantes restricciones y matices (y en determinadas circunstancias) Keynes habría estado de acuerdo con las recetas que le atribuyen”.

Es en este sentido que debemos rescatar la obra de Axel Leijonhufvud, quien desarrolló su tesis doctoral “sobre la economía keynesiana y la economía de Keynes”, separando justamente los modelos neoclásicos de Hicks y Samuelson de las teorías defendidas por Keynes, con una preocupación constante por los modelos en desequilibrio y con especial atención sobre el persistente desempleo.

Con una honestidad intelectual poco habitual en el mundo académico de hoy, Leijonhufvud publicó un artículo en mayo de 2008 donde ofreció algunas reflexiones sobre la crisis, valorando el pensamiento austriaco y sincerándose sobre lo poco que el keynesianismo nos puede ofrecer para entender la situación actual.

Comienza el artículo preguntándose qué lecciones deberíamos haber aprendido de Keynes, señalando que la principal es que los macroeconomistas hemos de comenzar por enfrentarnos a los grandes problemas de nuestros días, y en tal sentido intentar responder a las siguientes tres preguntas:a) ¿Cómo debemos entender lo que está ocurriendo hoy con la crisis global; b) ¿Qué podemos hacer al respecto? ¿Cuál es el mejor camino a seguir?; c) Los acontecimientos a los que nos estamos enfrentando, ¿deberían llevarnos a modificar lo que hoy se reconoce como la teoría económica ampliamente aceptada?

Intentando dar respuesta a la primera de las preguntas, Leijonhufvud plantea que el principal problema económico de nuestros días es la crisis financiera de los Estados Unidos, en cuya comprensión la Teoría General de Keynes nos resulta de poca utilidad. Para Leijonhufvud nos enfrentamos a una situación que es exactamente la opuesta a aquella que Keynes trató en 1936.

Explica que el proceso que nos llevó a la actual crisis financiera americana ha sido la política monetaria practicada por la Reserva Federal, con tipos de interés extremadamente bajos. El resultado, agrega, fue una inflación en el precio de los activos combinado con el deterioro general de la calidad del crédito. Y concluye que “esto, desde luego, no es una explicación keynesiana. Es más bien una explicación basada en la teoría austríaca de la sobreinversión”.

Ante la segunda pregunta, Leijonhufvud nos invita a considerar el caso de Japón, recordándonos que aquella economía experimentó dos enormes burbujas, una en el mercado bursátil y otra en el inmobiliario, y que su sistema bancario estuvo fuertemente vinculado a ambas. Nos recuerda también que Japón practicó precisamente las recetas keynesianas que hoy se enseñan en los libros de texto, destinando grandes sumas de dinero a construir puentes que no llevaban a ningún lado y haciendo crecer de ese modo la deuda pública, lo que terminó volviendo insostenible la continuidad de tales políticas.

Japón no pudo recuperar el crecimiento acelerado anterior a las burbujas, de lo que Leijonhufvud concluye que otra de las lecciones a aprender es que una vez que el sistema crediticio se derrumba, una política monetaria del banco central que apunta a reducir artificialmente los tipos de interés es de poca ayuda. Año tras año, el Banco Central de Japón llevó los tipos de interés a cero, y aun así la economía no podía escapar a la deflación.

Analiza Leijonhufvud las políticas de rescate que ha venido practicando el gobierno estadounidense junto a la Reserva Federal y predice que el resultado será un proceso de estanflación, señalando que entonces la gran pregunta será cuánta inflación y cuánto desempleo vamos a tener.

Ante la tercera pregunta, Leijonhufvud explica que los eventos actuales deberían forzarnos a re-examinar la doctrina reciente de la política monetaria y en general la teoría macroeconómica moderna. En particular, pone el acento en los tipos de interés reales, la teoría de la equivalencia ricardiana, la teoría financiera moderna, la teoría del agente representativo y las expectativas racionales, y concluye que las teorías de la Escuela Austríaca pueden ser incluso más útiles para la formación del nuevo paradigma que las propias keynesianas.

Publicado en el sitio web de Libertad digital.

3 comentarios

  1. Muy bueno. Da alegría leer a pensadores como Leijonhufvud sostener estas ideas. Un par de comentarios:

    1. “Japón no pudo recuperar el crecimiento acelerado anterior a las burbujas, de lo que Leijonhufvud concluye que otra de las lecciones a aprender es que una vez que el sistema crediticio se derrumba, una política monetaria del banco central que apunta a reducir artificialmente los tipos de interés es de poca ayuda. ”

    ¿Aquí se refiere Leijonhufvud a la “trampa de la liquidez”, no? Sin embargo, ¿reconoce que las políticas de expansión de la demanda vía deuda NO funcionaron? Creo que la mayoría de keynesianos te dirán que “el estímulo no fue suficiente”. Ahora, por ejemplo, se discute la necesidad de un segundo estímulo…

    2. Leijonhufvud: “esto, desde luego, no es una explicación keynesiana. Es más bien una explicación basada en la teoría austríaca de la SOBREinversión”.

    Estaría bien recalcar que la teoría austriaca no es de SOBREinversión sino de MALAinversión (overinvestment vs. malinvestment). Quizás en el caso de Leijonhufvud sea un simple despiste, pero en el caso de otros como Krugman, es un error de concepto: no entienden realmente la teoría del ciclo austriaca.

    3. “Para Leijonhufvud nos enfrentamos a una situación que es exactamente la opuesta a aquella que Keynes trató en 1936.”

    ¿Se refiere a los origenes de la crisis? ¿Piensa que Keynes tenía razón a la hora de evaluar las causas de la Gran Depresión? ¿Piensa que la expansión crediticia de los 20s no tuvo un papel importante?

    Un saludo

  2. Muchas gracias Angel por tu comentario!

    Leijonhufvud es un autor sumamente interesante, ya que, como pocos keynesianos, siempre fue atraído hacias las ideas de la EA.

    Respecto a tus comentarios.

    1. sí, varios keynesianos dicen que el plan de estímulo puede fallar, no por el estímulo en sí, sino por ser insuficiente. Krugman ya se manifestó en tal sentido:

    http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1108886

    2. Es cierto, aquí el autor no hace referencia a la distorsión de precios relativos, ni al proceso de mala-inversión. No podemos decir que lo ignora por no haberlo escrito en este artículo, pero en el enfoque austríaco sería fundamental remarcarlo. Quizás podamos escribirle a ver qué piensa sobre esto.

    3. Me hice la misma pregunta cuando lo leí. Si acepta que esta crisis puede leerse con ojos austríacos, por qué no es igual con la crisis del treinta. Creo que lo mejor para reponder tus pregunta es leer el artículo.

  3. Leijonhufvud explica “que el proceso que nos llevó a la actual crisis financiera americana ha sido la política monetaria practicada por la Reserva Federal, con tipos de interés extremadamente bajos”…. Y concluye que “esto, desde luego, no es una explicación keynesiana”. – Me gustaría recordar una frase de Keynes que resume su pensamiento critico al respecto: “Sin embargo, si nos vemos tentados de asegurar que el dinero es un tónico que incita la actividad del sistema económico, debemos recordar que el vino se puede caer entre la copa y la boca; porque si bien puede esperarse que, ceteris paribus, un aumento en la cantidad de dinero reduzca las tasas de interes, esto no sucedera si las preferencias por la liquidez del público aumentan más que la cantidad de dinero”. Por lo tanto, Keynes sostenia que en epocas de crisis el comportamiento de la tasa de interes era insensible a la inversión por caída la eficiencia marginal del capital, y por lo tanto el traslado a los precios por mayor circulante fue el efecto de la mala decisión tomada, no solo por la FED, sino por Bush preocupado por la inminente recesión que tenia después del 11 de septiembre. Un saludo y muy bueno el blog.

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