Copiar mp3s y DVDs no es crimen – Contra la Propiedad Intelectual

Dante Bayona nos hizo llegar este artículo de su autoría, basado en un trabajo de Stephan Kinsella, sobre propiedad intelectual.

Creo que es un tema sumamente interesante para el debate.

Sobre el cierre de su interpretación del texto podrán encontrar una traducción al español del libro de Kinsella, además de una conferencia que ofreció en inglés sobre el mismo tema.

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Copiar mp3s y DVDs no es crimen – Contra la Propiedad Intelectual

Por Dante Bayona

Esto puede parecer un poco confuso al comienzo porque uno generalmente piensa que un mp3 o un DVD son cierto tipo de “propiedad”, y que cuando uno los copia, uno está de alguna forma haciendo algo malo o “robando” cierto tipo de propiedad. Pero no es así.
Cierto tipo de cosas no pueden ser poseídas -no pueden ser propiedad. Y uno no puede robar algo que no es propiedad.
A continuación la exposición de uno de los más recientes avances en teoría libertaria sobre derechos de propiedad.

Ilustremos el problema:

Que uno sea dueño de una computadora significa que uno puede hacer todo lo que quiera con la computadora, uno la puede vender, pintar de rojo, quemarla, destruirla, etc. Ser dueño significa tener autoridad última sobre el objeto.
Si tú eres el dueño de tu computadora, yo no puedo hacer lo que yo quiera con tu computadora. Y si uso violencia -fuerza física- para obligarte a hacer con tu computadora algo que tú no quieres, entonces yo estaría cometiendo algo malo.
Si uso violencia y hago algo que te quita la propiedad sobre tu computadora entonces yo estaría actuando como un delincuente.

Pues bien, con la propiedad intelectual -la propiedad sobre ideas- ocurre algo extraño.

La tal llamada “propiedad” intelectual nos prohíbe usar nuestras computadoras de la forma que nosotros queremos -no nos permite copiar CDs y DVDs.
La propiedad intelectual transfiere parcialmente la propiedad de nuestras computadoras a las compañías que han obtenido del estado el privilegio de propiedad intelectual. Y eso está mal.
Si yo dijera a mi vecino que solamente puede usar su computadora cuando y como yo diga, probablemente me mandaría a un lugar bien lejano. Mi vecino haría respetar su propiedad.

Con la propiedad intelectual parece existir una contradicción:

¿Están los poseedores de propiedad intelectual robando nuestra propiedad, o nosotros estamos robando su propiedad?
¿Están ellos robando mi propiedad física –mi pc, o yo estoy robando su propiedad “intelectual” no-física?
El fondo del problema es la característica “física” del objeto.

El asunto es que las “ideas” no pueden ser poseídas porque no tienen las características de la propiedad física real.

Veamos:
¿cuál es la regla libertaria básica y justa de la propiedad privada?
El legítimo dueño de un objeto es el primero que lo toma de la naturaleza sin quitárselo a nadie.
Si Juan Cromañón sale al bosque -que aún no es propiedad de nadie- encuentra un caballo salvaje y lo domestica, todos entienden que sería injusto que Pablo Mármol se lo quite por la fuerza. El segundo en llegar no puede reclamar propiedad justa sobre el caballo. Una vez que Juan Cromañón tiene la propiedad puede transferirla voluntariamente a quién él quiera, pero siempre de forma voluntaria y no violenta. La violencia hace ilegítima cualquier transacción.

Es importante reconocer primero los factores que originan el asunto de la propiedad.
Juan Cromanñón y Pablo Mármol entran en conflicto porque los caballos son escasos. Si ambos vivieran en un mundo donde todo abunda –algo así como el Jardín del Edén- no habría conflicto. Pero en nuestro mundo de recursos escasos necesitamos propiedad para evitar conflictos y vivir en paz.

Hay ciertas cosas que en nuestro mundo son relativamente poco escasas. El aire por ejemplo.
¿Qué pensaríamos si Juan Cromañón se autodeclarara dueño del aire?
Simplemente no le haríamos caso, porque primero: todos entienden que el aire no es escaso. Y segundo: Juan Cromañón no tiene forma de controlar o embotellar todo el aire del mundo, por más que quiera hacerse millonario vendiendo aire.

¿Qué pensaríamos de Cromañón si se declarara dueño de una palabra que él inventa, y quiere que todos le paguen derechos por materializar esa idea?

Las cosas no-físicas no pueden poseerse porque no son escasas. No son escasas en el sentido que varias personas pueden usar la idea al mismo tiempo sin reducir el uso que la primera persona haga de la idea. El conflicto sólo existe para objetos físicos limitados, pero No existe conflicto en el uso de ideas.

El actual y errado código de propiedad intelectual está creando un sistema en el que la regla justa de propiedad sobre bienes físicos no se respeta más. La regla justa de hacerse propietario de objetos físicos al ser el primero en tomarlos de la naturaleza sin quitárselos a nadie, está siendo reemplazada por la regla de: “el segundo ocupante se hace legítimo dueño de los recursos físicos de todo el planeta cuando inventa una idea aplicable sobre esos recursos”.
Al reconocerse más derechos de propiedad intelectual se reducen inevitablemente los derechos de propiedad sobre bienes físicos. Ambos sistemas son mutuamente excluyentes.

Y todo esto nace de la confusa idea de que puede existir propiedad privada sobre recursos inmateriales no-escasos.

Pero -como dicen algunos- ¿No debería el creador recibir algo por su creación? ¿Acaso el creador no es dueño de la idea?

No, el creador no es dueño de la idea sino de la materia física en que la plasma.
Imaginemos que Miguel Angel Cromañón hace una estatua con un poco de mármol que encontró. ¿Es Miguel Angel Cromañón dueño de la estatua? Depende.
Si el mármol era de su propiedad, entonces la estatua es de su propiedad. Pero si el mármol pertenecía a alguien más, ese legítimo poseedor del mármol puede denunciar a Miguel Angel Cromañón por apoderarse de su propiedad sin su permiso.
Una vez más: propiedad solamente existe sobre objetos materiales. Y si nuestros CDs, quemadores de CDs, y computadoras son nuestros, nosotros podemos usarlos como se nos antoje.
Los modernos filósofos libertarians han corregido la anterior idea Lockeana algo confusa de que uno se hace dueño de algo al ser el primero “que mezcla su trabajo con el objeto”, por la clara idea de que uno es el justo dueño cuando se apropia del objeto físico antes que el resto. El trabajo no tiene nada que ver. El trabajo es una acción como el domir, o el comer. Si uno encuentra una manzana y la come, uno no es legítimo dueño de la manzana porque comió la manzana, sino porque fue el primero en encontrarla, si la obtuvo sin quitársela a nadie.
La idea lockeana de apropiación por “combinación del trabajo de uno con el objeto” es un argumento válido cuando tal acción es prueba de primera apropiación.

Es moralmente cuestionable beneficiarse de lo que otros hacen sin darles una recompensa. Es despreciable ser hijos ingratos, o decir que ciertas ideas son nuestras sin haberlas descubierto. Pero esas acciones implican un castigo moral -ostracismo, ridiculización, algún tipo de humillación pública- pero no se puede usar un castigo físico legal. No se puede poner a nadie preso por mal hijo, mal enamorado, mal hermano o mal estudiante.

En cuestiones de relaciones entre humanos siempre hay problemas, problemas de ser malos vecinos, de andar creando rumores, etc. y problemas sobre recursos físicos escasos; y los problemas sobre recursos físicos escasos sólo se pueden solucionar de una forma: con la regla de la primera apropiación.

¿Deberíamos pagar por algo que obtenemos gratis? Tal vez por cierto tipo de gratitud, pero ¿qué pensaríamos si una chica linda quisiera que todos le pagaran porque cuando sale a la calle todos disfrutan de su belleza?
La muchacha podría contratar unos matones y cobrar a todos los que la miran, pero todos entienden que eso es incorrecto.
El procedimiento racional no es usar fuerza a la primera, sino que todos conversando puedan llegar a principios objetivos que todo el mundo entienda como justos y claros para que puedan ser respetados.
Tal vez la muchacha podría esconderse en su casa y vender revistas mostrando su belleza, y por eso sí se puede cobrar, pero no hay otra forma.

El principio de “propiedad intelectual” además de reconocer propiedad sobre objetos inmateriales -y disminuir la propiedad sobre objetos reales, es un principio no-objetivo, y no generalizable. Hace poco se dio el caso de un matemático que descubrió una fórmula matemática muy importante, pero a la comisión de PI le pareció que su fórmula no cumplia con los “requisitos” de propiedad intelectual y el matemático no recibió nada.

Un principio racional justo no está sujeto al tiempo, tiene que ser justo desde que apareció la raza humana.
Imaginen qué hubiera pasado si el primer cavernícola que inventó una casa con techo hubiera obligado a todo el resto a pagarle por esa invención e indirectamente transferir la propiedad de sus casas al inventor?!
¿y qué hubiera pasado si el primero que descubrió como conservar los alimentos hubiera tenido el derecho de cobrar a todos por usar su procedimiento? ¿Y qué de las medicinas?
Claramente un sistema que reconoce a las ideas como más importantes que los objetos materiales escasos pone en riesgo la existencia misma de los seres humanos, violando el principio básico de que toda ética debe mantenerlos vivos.

En este aspecto, como en varios otros aspectos relacionados a la libertad, muchas cosas deben corregirse, y esas instituciones que protegen la propiedad sobre ideas deben desaparecer [junto a esas que supuestamente protegen la competencia basándose en teoría económica neoclásica].

Hay mucho por hacer.

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Nota: Todas las principales ideas de este artículo están basadas en las reflexiones del profesor Kinsella. Cualquier error en la interpretación es responsabilidad del autor.

“Contra la Propiedad Intelectual” de Stephan Kinsella apareció primero como parte del symposium Aplicaciones de la Teoría Legal Libertaria, y fue luego publicada en el Journal de Estudios Libertarios en la primavera del 2001.
En ese trabajo Stephan Kinsella uniformiza y corrige los principios libertarians sobre propiedad intelectual. Corrige a Locke, Rothbard y Rand.
El profesor Kinsella ha argumentado notablemente que los copyrights y las patentes no deben formar parte del código de ley libertaria.

Acceda al documento de Stephan Kinsella en Liberalismo.org

2 comentarios

  1. […] Este pequeño escrito surge en respuesta al presentado por Dante Bayona. […]

  2. Preparé un resumen del paper de Kinsella y lo puse en youtube.
    El paper sirve de mucho para aclarar la discusión.

    saludos

    Contra la Propiedad Intelectual – 1

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