KIRCHNER Y ALBERDI: DOS VISIONES OPUESTAS

*Por Adrián Osvaldo Ravier

Introducción

En un artículo titulado “Plan Fénix vs. Plan Atlas” publicado en el diario Infobae el día viernes 9 de Enero de 2004, hacía referencia a las disidencias presentes entre el plan que ejecuta el actual gobierno y los principios que inspiran cada trabajo presentado por la Fundación Atlas.

Estos principios no son otros que aquellos que hace unos 150 años inspiraron nuestra Constitución Nacional: libertad individual, economía de mercado y gobierno limitado.

El objetivo de este trabajo será confrontar importantes citas de Juan Bautista Alberdi, con lo que entendemos es la política económica del actual gobierno.

Para ello se analizarán distintas áreas tales como la Constitución Nacional como Ley Suprema, la Función del Estado, la Economía de Mercado, Política Fiscal, Política Monetaria, Endeudamiento, Mercado de Trabajo, Política Exterior y Estado de Derecho.

Finalmente, algunos comentarios finales resumen y concluyen el trabajo.

Comencemos entonces.

1 – La Constitución Nacional como Ley Suprema

El estudio del Derecho Público nos enseña que la Constitución Nacional es la Ley Suprema. Toda Ley, Tratado Internacional, Decreto de necesidad y urgencia, o norma de carácter provincial o municipal necesariamente debe ser consistente con la primera.

Así lo indica el artículo 31: “Esta Constitución, las leyes de la Nación que en su consecuencia se dicten por el Congreso y los tratados con las potencias extranjeras son la ley suprema de la Nación; y las autoridades de cada provincia están obligadas a conformarse a ella […]”

Dicha Ley Suprema fue fundada en gran manera en un libro trascendental para la historia Argentina titulado “Bases y punto de partida para la organización de la política de la República Argentina” cuyo autor es Juan Bautista Alberdi.

En tiempos en que la Constitución Nacional es una institución violada y mal interpretada permanentemente por los sucesivos gobiernos consideramos trascendental repasar las palabras de quien inspirara la Ley Suprema de nuestra Nación y a la vez, intentar analizar cuál debiera de inspirar la política económica vigente.

2 – Función del Estado

Para el actual Gobierno de Kirchner como para todo “Estado moderno”, la función primordial del Estado no es sólo proteger los derechos individuales sino también jugar un rol activo en la organización de la Sociedad. Tal es así que se han creado instituciones como el Banco Central para regular la moneda y el comercio exterior, así como diversos ministerios que controlen ámbitos fundamentales como la educación, la salud, la producción y porque no, la economía en su conjunto.

En pocas palabras, el Estado debe jugar así un rol fundamental en la organización de la sociedad manejando todas las variables de la economía: PIB, Consumo, Inversión, Gasto público, Exportaciones, Importaciones, Base monetaria, Oferta monetaria, Encaje, entre otras.

Pero veamos bajo que principios fue desarrollada la Constitución Nacional original de 1853:

“Si los derechos civiles del hombre pudiesen mantenerse por sí mismos al abrigo de todo ataque, es decir, si nadie atentara contra nuestra vida, persona, propiedad, libre acción, etc., el Gobierno del Estado sería inútil, su institución no tendría razón de existir. Luego el Estado y las leyes políticas que lo constituyen, no tienen más objeto final y definitivo que la observancia y ejecución de las leyes civiles, que son el código de la sociedad y de la civilización misma (…) La democracia es la libertad constituida en gobierno, pues el verdadero gobierno no es más ni menos que la libertad organizada”
Juan Bautista Alberdi, Obras Completas, Tomo VII, p. 90/91

En otras palabras,

“El Estado se hace fabricante, constructor, empresario, banquero, comerciante, editor, y se distrae así de su mandato esencial y único, que es proteger a los individuos de que se compone contra toda agresión interna y externa. En todas las funciones que no son de la esencia del gobierno obra como ignorante y como un concurrente dañino de los particulares, empeorando el servicio del país, lejos de servirlo mejor.”
Juan Bautista Alberdi, “La omnipotencia del Estado de la negación de la Libertad individual”, Obras Completas (Buenos Aires, La Tribuna Nacional, 1886) Tomo VIII, p. 176/177.

Así, vemos que la Constitución Nacional fue inspirada bajo los principios de libertad individual, economía de mercado y gobierno limitado. Esto es contrario a lo que el actual gobierno entiende como Función fundamental del Estado.

3 – Economía de Mercado

Los economistas de hoy entienden que la economía de mercado debe jugar un rol fundamental en la producción de bienes y servicios. Comparten con los defensores de la economía de mercado que este sistema es el más eficiente en lo que a producción se refiere. Sin embargo, al hablar de la distribución, sostienen que el Estado debe jugar nuevamente un rol activo. Para alcanzar justicia, el Estado debe sacar a aquellos que más tienen, para darle a aquellos que menos tienen. En nombre de la igualdad de oportunidades se aplican grotescos impuestos a las ganancias, retenciones a las exportaciones, e innumerables impuestos distorsivos que representan un peso enorme para la actividad privada. Lo que el Gobierno no logra comprender es que es justamente la inversión privada quien en toda sociedad representa el motor hacia el desarrollo.

En palabras de Alberdi:

“Para proteger mejor el fin social de la riqueza, ha preferido la distribución libre a la distribución reglamentaria y artificial. La distribución de las riquezas se opera por sí sola, tanto más equivalentemente cuanto menos se ingiere el Estado en imponerle reglas.”
Juan Bautista Alberdi T. IV P.253

4 – Política Fiscal

Uno de los puntos fundamentales en toda economía de mercado resulta el equilibrio fiscal. Esto no es otra cosa que no gastar más que lo que se recauda. Este concepto tan claro que cada individuo aplica para sí al administrar sus recursos, parece imposible de aplicar para el Estado Argentino. Así lo demuestra la incesante emisión monetaria para financiar el gasto público y su consecuente inflación desde los años ’30 o los largos períodos de endeudamiento que hoy han llevado al Estado argentino a ser nuevamente el hazme reír del mundo.

Como bien señalaba Alberdi:

“El Tesoro y el gobierno son dos hechos correlativos que se suponen mutuamente. El país que no puede costear su gobierno, no puede existir como nación independiente, porque no es más el gobierno que el ejercicio de su soberanía por sí mismo. No poder costear su gobierno, es exactamente no tener medios de ejercer su soberanía; es decir, no poder existir independientemente, no poder ser libre.”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, P. 318

Ahora, ¿Cuál sería entonces el objetivo de aplicar impuestos? Nuevamente, ¿Cuál es la función del Estado para la cual necesita de hacerse de recursos?

“¿Qué es la renta pública? – Una parte de la renta privada de los habitantes del país, y mejor para la doctrina que vamos a exponer, si es una parte del capital o haber cualquiera de los particulares. Es la unión de las porciones de rentas que los particulares satisfacen al cuerpo social en que viven, para asegurar el orden, que les protege el resto de su renta, el capital, la vida, la persona y su bienestar.
Luego hay renta pública donde quiera que hay rentas y capitales particulares.”
Juan Bautista Alberdi, T. IV. P.339

Vemos cada semana al gobierno festejar los incrementos registrados en la recaudación impositiva. Récord tras récord el gobierno no nota que dichos recursos son extraídos de la actividad privada, imposibilitando así el libre proceso de mercado y evitando también el desarrollo económico tan anhelado. Veamos que decía Alberdi al respecto:

“Es verdad que la tendencia natural de la renta pública es a ser grande y copiosa; pero en la doctrina económica de la Constitución argentina, la abundancia de la renta pública depende del respeto asegurado a los derechos naturales del hombre, en el empleo de sus facultades destinadas a producir los medios de satisfacer las necesidades de su ser. Esos derechos, en que reposa el sistema rentístico, el plan de hacienda o de finanzas, que es parte accesoria del sistema económico del país, son la propiedad, la libertad, la igualdad, la seguridad en sus relaciones prácticas con la producción, distribución y consumo de las riquezas.
La Constitución quiere que la ley fiscal o rentística respete y proteja esos derechos, lejos de atacarlos”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, P.382

Y entonces que podemos decir respecto de los fines de la recaudación:

“Según el art. 4 de la Constitución argentina, la contribución es para formar el Tesoro nacional; el Tesoro, como medio de ejecución, es para gobernar; el gobierno es para hacer cumplir la Constitución; la Constitución, como dice el preámbulo, es para afirmar la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz, servir a la defensa común, promover el bienestar y asegurar los beneficios de la libertad. La contribución es, según esto, el precio con que se obtiene el goce de estas cosas; luego su erogación forma el gasto más precioso del hombre en sociedad.
Pero la experiencia prueba que esos fines pueden ser atacados por la misma contribución establecida para servirlos”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, p. 411

Y luego aclara un poco más:

“Todo dinero público gastado en otros objetos que no sean los que la Constitución señala como objetos de la asociación política argentina, es dinero malgastado, y malversado.”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, p. 460/461

5 – Política Monetaria

Como dijéramos previamente el Estado activo necesita de bancos públicos que otorguen créditos para así poder suplantar la ausente inversión privada en tiempos de crisis. Habría mucho para decir al respecto si analizamos el caso del Banco Nación y el Banco de la Provincia de Buenos Aires. Pero veamos que decía Alberdi al respecto:

“La reforma de un Banco del Estado es imposible. No hay más que un remedio de reformarlo: es suprimirlo.”
Juan Bautista Alberdi, Estudios Económicos, (Buenos Aires, Talleres Gráficos L. J. Rosso, 1934) p. 236

Ahora, como todos sabemos, estos bancos públicos operan a través de los redescuentos obtenidos del Banco Central (BCRA). Dichos redescuentos no son otra cosa que emisión monetaria. Nuevamente Alberdi nos enseña:

“Respecto a la manera de emplear el crédito público por la emisión de papel moneda al estilo de Buenos Aires, la Confederación tiene la ventaja inapreciable de no poder ejercer, aunque quiera, ese terrible medio de arruinar la libertad política, la moralidad de la industria y la hacienda del Estado. Es un ventaja positiva para las rentas de la Confederación la impotencia en que se halla de hacer admitir como valor efectivo un papel, sin más valor ni garantía que el producto de contribuciones tan inciertas como la estabilidad del orden, y que jamás alcanzaría para amortizar una deuda que se agranda por su misma facilidad de dilatación para la que no bastarán después todas las rentas del mundo”
Juan Bautista Alberdi, T. IV. P. 377

Y para ser más claro:

“Mientras el gobierno tenga el poder de fabricar moneda con simples tiras de papel que nada prometen, ni obligan a reembolso alguno, el poder omnímodo vivirá inalterable como gusano roedor en el corazón de la Constitución misma…”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, P. 197

6 – Endeudamiento

El gobierno actual no ha hecho más que evitar acordar con los acreedores privados. Como sabemos por las últimas noticias, esto ha provocado enorme desconfianza en los inversores, y en especial entre los más poderosos (G7), tal como puede verse con los embargos de propiedades argentinas en el exterior.
Algo ya se ha dicho respecto del endeudamiento. Pero veamos que nos uno de los autores de nuestra Constitución Nacional respecto de las consecuencias de no cumplir con los compromisos internacionales:

“Siendo el crédito del Estado el recurso más positivo de que pueda disponer en esta época anormal y extraordinaria por ser de creación y formación, será preciso que los gobiernos argentinos sean muy ciegos para que desconozcan que faltar a sus deberes en el pago de los intereses de la deuda, es lo mismo que envenenar el único pan de su alimento, y suicidarse; es algo más desastroso que faltar al honor, es condenarse a la bancarrota y al hambre. El gobierno argentino acaba de dar una prueba de que comprende esta verdad en toda su latitud, cambiando la organización que había ensayado por error para su crédito público, por otra que la restablece a sus bases más normales y más firmes.”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, P. 374

7 – Mercado de Trabajo

El desempleo es sin lugar a duda una de las deudas pendientes más importantes del actual gobierno así como lo fue para el gobierno Menemista. Probablemente haya sido esta la causa fundamental de la derrota de Menem en las elecciones últimas.
Nuevamente, entendemos que el gobierno de Kirchner, lo que busca es un rol activo del Estado en esta materia. Así lo demuestra el incremento del salario mínimo, los decretos de necesidad y urgencia que obligan a los privados a incrementar los salarios de todos sus empleados o los subsidios conocidos como “Plan para jefas y jefes de hogar desocupados”

Como vemos, Alberdi también mostraba un punto de vista contrario a esta política:

“La ley no podrá tener a ese respecto más poder que le que le ha trazado la Constitución. Su intervención en la organización del trabajo no puede ir más allá del deber de garantizar los beneficios de la libertad, de la igualdad, de la propiedad y seguridad, a favor de los provechos del trabajo. He aquí la organización legítima y posible de parte del Estado; cualquiera otra es quimérica o tiránica.”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, P. 261

Como argumenta cualquier defensor de la economía de mercado todas estas políticas más que reducir la tasa de desempleo, la incrementa. Esta falacia también ya había sido señalada por Alberdi:

“Garantizar trabajo a cada obrero sería tan impracticable como asegurar a todo vendedor un comprador, a todo abogado un cliente, a todo médico un enfermo, a todo cómico, aunque fuese detestable, un auditorio. La ley no podría tener ese poder, sino a expensas de la libertad y de la propiedad porque sería preciso que para dar a los unos lo quitase a los otros; y semejante ley no podría existir bajo el sistema de una Constitución que consagra a favor de todos los habitantes los principios de libertad y de propiedad, como bases esenciales de la legislación.”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, P. 255

Y respecto del salario:

“El salario es libre por la Constitución como precio del trabajo, su tasa depende de las leyes normales del mercado, y se regla por la voluntad libre de los contratantes. No hay salario legal u obligatorio a los ojos de la Constitución, fuera de aquel que tiene por ley la estipulación expresa de las partes, o la decisión del juez fundada en el precio del corriente del trabajo, cuando ocurre controversia.”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, P. 255

8 – Política Exterior

Esta área es una de las más claras para contraponer puntos de vista. Los defensores de la economía de mercado consideran fundamental otorgar libertad absoluta para la libre entrada y salida de capitales, bienes, servicios y fundamentalmente personas. Consideran la política exterior un punto clave para alcanzar el desarrollo. Esto es contrario a mitos del estilo “vivir con lo nuestro”, “controlar la entrada y salida de capitales”, “incentivar las exportaciones y desincentivar las importaciones”, entre otras. Alberdi lo expresaba de esta forma:

“¿De dónde saca el pueblo argentino los objetos de su consumo? Una parte la produce él dentro de su suelo; otra adquiere del extranjero en cambio de sus productos nacionales: productos que por necesidad tiene que crear, porque son el precio único con que puede pagar los artefactos extranjeros de que necesita para hacer vida civilizada. Si no siembra trigos ni cría ganados, ni trabaja las minas, no viste seda, ni paños, ni usa muebles de la Europa. Este cambio de productos del país por productos extranjeros, comprensivo de una escala de cambios intermedios y accesorios, deja… utilidades y rentas privadas…”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, p. 349

Respecto del control a los capitales:

“No debiendo las leyes orgánicas emplear otros medios de proteger la venida de los capitales que los medios indicados por la Constitución misma, importa tener presente cuáles son esos medios designados por la Constitución, como base fundamental de toda ley que tenga relación con los capitales considerados en su principio de conservación y de aumento, y en sus medios de acción y de aplicación a la producción de sus beneficios.
Esos medios de protección, esos principios de estímulo, no son otros que la libertad, la seguridad, la igualdad, asegurados a todos los que, habitantes o ausentes del país, introduzcan y establezcan en él sus capitales.”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, P. 266

Respecto de la libertad para entrar y salir del territorio…. recordemos que Alberdi fue uno de los responsables más directos de la fuerte inmigración recibida por nuestro país. La Argentina, aunque hoy parece mentira, alguna vez tuvo sus puertas realmente abiertas al mundo:

“¿Podéis concebir una ley que proteja la inmigración por restricciones y prohibiciones? Semejante ley atacaría los medios que señala la Constitución misma para proteger ese fin. En efecto, la Constitución dice por su artículo 25: -El gobierno federal fomentará la inmigración europea; y no podrá restringir, limitar, ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar la industria, e introducir y enseñar las ciencias y las artes. Este artículo pone en manos del Estado cuanto medio se quiera fomentar la inmigración, excepto el de las restricciones y limitaciones.”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, p.180

Ahora, vemos en Kirchner una enorme simpatía por la política exterior de Lula en Brasil. Aquella que se trasluce en el MERCOSUR proteccionista y que evita acuerdos de mayor complejidad como el ALCA mismo. Veamos que diría Alberdi sobre el proteccionismo:

“En efecto, ¿podría convenir una ley protectora de la industria por medio de restricciones y prohibiciones, cuando el art. 14 de la Constitución concede a todos los habitantes de la Confederación la libertad de trabajar y de ejercer toda industria? Tales restricciones y prohibiciones serían un medio de atacar ese principio de la Constitución por las leyes proteccionistas que las contuviesen; y esto es precisamente lo que ha querido evitar la Constitución cuando ha dicho en su artículo 28: “Los principios, derechos y garantías reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio. Esta disposición cierra la puerta a la sanción de toda ley proteccionista, en el sentido que ordinariamente se da a esta palabra de prohibitiva o restrictiva.”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, p.180

Y respecto de los privilegios que significa proteger sectores determinados:

“…(L)os medios ordinarios de estímulo que emplea el sistema llamado protector o proteccionista, y que consisten en la prohibición de importar ciertos productos, en los monopolios indefinidos concedidos a determinadas fabricaciones y en la imposición de fuertes derechos de aduanas, como atentatorios de la libertad de los consumos privados, y, sobre todo, como ruinosas de las mismas fabricaciones nacionales que se trata de hacer nacer y progresar. Semejantes medios son la protección dada a la estupidez y a la pereza, el más torpe de los privilegios”
Juan Bautista Alberdi, T. IV, p.182

9 – Estado de Derecho

Por último, debemos analizar un área de enorme importancia para los puntos que hemos venido desarrollando. Nada puede lograrse en una Sociedad libre si no se protege el Estado de Derecho. Como señalamos, es ésta la función esencial del Estado.
Si el Estado logra respetar el Estado de Derecho, proteger las libertades individuales, clarificar las reglas de juego, priorizar la ley o en otras palabras, hacer cumplir las disposiciones enumeradas en la Constitución Nacional, entonces ya nada más se le exigirá

En palabras de Alberdi:

“¿Qué exige la riqueza de parte de la ley para producirse y crearse? Lo que Diógenes exigía de Alejandro: que no le haga sombra”
Juan Bautista Alberdi, Obras Completas, Tomo IV, P. 150

Y respecto de la propiedad:

“La libertad de usar y disponer de su propiedad es un complemento de la libertad del trabajo y del derecho de propiedad; garantía adicional de grande utilidad contra la tendencia de la economía socialista de esta época, que, con pretexto de organizar esos derechos pretende restringir el uso y disponibilidad de la propiedad (cuando no niega el derecho que ésta tiene de existir), y nivelar el trabajo del imbécil con el trabajo del genio.”
Juan Bautista Alberdi, Tomo IV, P. 159

Y no olvida la seguridad:

“La seguridad es el complemento de la libertad, o más bien es la libertad misma considerada en sus efectos prácticos y en sus resultados positivos. Donde quiera que la seguridad de la persona y de la propiedad existe como un hecho inviolable, la población se desarrolla por sí misma sin más aliciente que ése.”
Juan Bautista Alberdi, Tomo IV, P. 306

Algunos comentarios finales

El objetivo del presente trabajo fue presentar varias citas de Juan Bautista Alberdi para demostrar que su pensamiento al inspirar la Constitución Nacional no fue otro que aquel consistente con los principios de economía de mercado, libertad individual y gobierno limitado.

Quedará para el lector analizar si las políticas por él recomendadas eran o no superiores para el engrandecimiento de la nación. Pero deberán quedar claros los principios que respaldaban cada artículo de la Lay Suprema.

Es el deseo de la Fundación Atlas que el pensamiento de Alberdi llegue no sólo a los responsables de nuestra política económica sino también a las manos de todos los argentinos. Sólo así podremos generar la conciencia necesaria para llevar a cabo una reforma del Estado de magnitudes gigantescas que lleven a la Argentina de ser el hazme reír el mundo a volver a ser una de las potencias más importantes.

La Argentina cuenta con todo tipo de recursos: naturales y humanos, lo cual la hacen un país excelente para alcanzar el desarrollo.
Los argentinos debemos ser conscientes de que nuestro futuro no está en manos de los gobernantes sino en nosotros mismos.

Recordemos que Alberdi ya ha escrito hace 150 años la salida tan buscada a nuestra presente crisis: Respetar la Constitución Nacional.

* El autor es Economista e Investigador Asociado a la Fundación Atlas para una Sociedad Libre.

Nota: Todas las citas expuestas sobre Alberdi en el presente trabajo han sido obtenidas del libro “Economía y Constitución” de José María Ibarbia, Buenos Aires, enero de 1983.

  • Trabajo publicado en el sitio de la Fundación Atlas para una Sociedad Libre en noviembre de 2003
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