Kirchner y Alberdi: ¿Cuál es la función del estado? – Fundación Atlas y Diario La Prensa

Por Adrián Osvaldo Ravier
El estudio del Derecho Público nos enseña que la Constitución Nacional es la Ley Suprema. Toda Ley, Tratado Internacional, Decreto de necesidad y urgencia, o norma de carácter provincial o municipal necesariamente debe ser consistente con la primera (CN Art.31). Dicha Ley Suprema fue fundada en gran manera en un libro trascendental para la historia Argentina titulado “Bases y punto de partida para la organización de la política de la República Argentina” cuyo autor es Juan Bautista Alberdi.
En tiempos en que la Constitución Nacional es una institución violada y mal interpretada permanentemente por los sucesivos gobiernos consideramos trascendental repasar las palabras de quien inspirara la Ley Suprema de nuestra Nación y a la vez, intentar analizar cuál debiera de inspirar la política económica vigente.

La respuesta de Néstor Kirchner

Para el actual Gobierno como para todo defensor del “Estado moderno”, la función primordial del Estado no es sólo proteger los derechos individuales sino también jugar un rol activo en la organización de la Sociedad. Tal es así que a través del Banco Central y/o los distintos Ministerios se busca controlar áreas como la educación, la salud, la producción y porque no, la economía en su conjunto. En pocas palabras, el Estado debe jugar así un rol fundamental en la organización de la sociedad manejando todas las variables de la economía: PIB, Consumo, Inversión, Gasto público, Exportaciones, Importaciones, Base monetaria, Oferta monetaria, Encaje, entre otras. Cabe destacar a su vez, que esto es el resultado directo de la economía Keynesiana que hoy se enseña en las universidades a todos los economistas.

Podemos tomar algunos ejemplos de la política económica que ejecuta el actual gobierno:
1) Bajar el desempleo activamente a través del “Plan para jefas y jefes de hogar desocupados”, o bien incrementando el salario mínimo, y hasta obligando a los privados a aumentar salarios a través de decretos de necesidad y urgencia. ($100, $130, $150, $200, $250…..);
2) Otorgar a través del BCRA redescuentos a los bancos públicos, los cuales jugarían un rol fundamental en el otorgar créditos para incentivar la inversión;
3) Evitar el acuerdo con acreedores privados generando desconfianza en los inversores (G7), motivando así embargos de propiedades argentinas en el exterior;
4) Utilizar la emisión como medio de financiamiento del gasto público (10% para el 2004), y crear nuevos impuestos como la retención a las exportaciones;
5) Mantener un Tipo de Cambio alto para incentivar el desarrollo de nuestra industria, incentivando así las exportaciones y desincentivando la importación;
6) Controlar la entrada y salida de capitales;
7) Postergar el ALCA e intentar generar una industria nacional fuerte que pueda competir con el mundo mediante el aislamiento y el proteccionismo.

La respuesta de Juan Bautista Alberdi

Por el lado opuesto al del actual gobierno encontramos la política económica de quien inspiró nuestra Constitución Nacional. Juan Bautista Alberdi ha defendido con todos sus escritos los principios de libertad individual, economía de mercado y gobierno limitado. Repasemos entonces la palabra de Alberdi en cuanto a la función del Estado: “Si los derechos civiles del hombre pudiesen mantenerse por sí mismos al abrigo de todo ataque, es decir, si nadie atentara contra nuestra vida, persona, propiedad, libre acción, etc., el Gobierno del Estado sería inútil, su institución no tendría razón de existir. Luego el Estado y las leyes políticas que lo constituyen, no tienen más objeto final y definitivo que la observancia y ejecución de las leyes civiles, que son el código de la sociedad y de la civilización misma (…) La democracia es la libertad constituida en gobierno, pues el verdadero gobierno no es más ni menos que la libertad organizada” (Obras Completas, Tomo VII, p. 90/91)

Ahora comparemos la política económica de uno y otro:
1) Respecto del mercado de trabajo: “La ley no podrá tener a ese respecto más poder que le que le ha trazado la Constitución. Su intervención en la organización del trabajo no puede ir más allá del deber de garantizar los beneficios de la libertad, de la igualdad, de la propiedad y seguridad, a favor de los provechos del trabajo. He aquí la organización legítima y posible de parte del Estado; cualquiera otra es quimérica o tiránica.” (T. IV, P. 261);
2) Respecto del salario: “El salario es libre por la Constitución como precio del trabajo, su tasa depende de las leyes normales del mercado, y se regla por la voluntad libre de los contratantes. No hay salario legal u obligatorio a los ojos de la Constitución, fuera de aquel que tiene por ley la estipulación expresa de las partes, o la decisión del juez fundada en el precio del corriente del trabajo, cuando ocurre controversia.” (T. IV, P. 255);
3) Respecto de los Bancos Públicos: “La reforma de un Banco del Estado es imposible. No hay más que un remedio de reformarlo: es suprimirlo.” (Estudios Económicos, Buenos Aires, Talleres Gráficos L. J. Rosso, 1934, p. 236);
4) Respecto de emisión monetaria: “Mientras el gobierno tenga el poder de fabricar moneda con simples tiras de papel que nada prometen, ni obligan a reembolso alguno, el poder omnímodo vivirá inalterable como gusano roedor en el corazón de la Constitución misma…” (T. IV, P. 197);
5) Respecto de cumplir con los compromisos internacionales: “Siendo el crédito del Estado el recurso más positivo de que pueda disponer en esta época anormal y extraordinaria por ser de creación y formación, será preciso que los gobiernos argentinos sean muy ciegos para que desconozcan que faltar a sus deberes en el pago de los intereses de la deuda, es lo mismo que envenenar el único pan de su alimento, y suicidarse; es algo más desastroso que faltar al honor, es condenarse a la bancarrota y al hambre.” (T. IV, P. 374);
6) Respecto del control a los capitales: “No debiendo las leyes orgánicas emplear otros medios de proteger la venida de los capitales que los medios indicados por la Constitución misma,(…) Esos medios de protección, esos principios de estímulo, no son otros que la libertad, la seguridad, la igualdad, asegurados a todos los que, habitantes o ausentes del país, introduzcan y establezcan en él sus capitales.” (T. IV, P. 266);
7) Respecto del Proteccionismo: “En efecto, ¿podría convenir una ley protectora de la industria por medio de restricciones y prohibiciones, cuando el art. 14 de la Constitución concede a todos los habitantes de la Confederación la libertad de trabajar y de ejercer toda industria? Tales restricciones y prohibiciones serían un medio de atacar ese principio de la Constitución por las leyes proteccionistas que las contuviesen; y esto es precisamente lo que ha querido evitar la Constitución cuando ha dicho en su artículo 28: Los principios, derechos y garantías reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio. Esta disposición cierra la puerta a la sanción de toda ley proteccionista, en el sentido que ordinariamente se da a esta palabra de prohibitiva o restrictiva.” (T. IV, p.180)

Algunos comentarios finales

El objetivo del presente trabajo fue presentar varias citas de Juan Bautista Alberdi para demostrar que su pensamiento al inspirar la Constitución Nacional no fue otro que aquel consistente con los principios de libertad individual, economía de mercado y gobierno limitado.

Es el deseo del autor que el pensamiento de Alberdi llegue no sólo a los responsables de nuestra política económica sino también a las manos de todos los argentinos. Sólo así podremos generar la conciencia necesaria para llevar a cabo una reforma del Estado de magnitudes gigantescas que lleven a la Argentina de ser del hazme reír del mundo a volver a ser una de las potencias más importantes.
La Argentina cuenta con todo tipo de recursos: naturales y humanos, lo cual la hacen un país excelente para alcanzar el desarrollo. Los argentinos debemos ser conscientes de que nuestro futuro no está en manos de los gobernantes sino en nosotros mismos.
Recordemos que Alberdi ya ha escrito hace 150 años la salida tan buscada a nuestra presente crisis: Respetar la Constitución Nacional.
  • Artículo publicado en el Diario La Prensa, 25 de marzo de 2004; previamente publicado en el sitio de la Fundación Atlas para una Sociedad Libre, 19 de febrero de 2004

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