“This process of Creative Destruction is the essential fact about capitalism.
It is what capitalism consists in and what every capitalist concern has got to live in.” (Joseph A. Schumpeter, “Capitalism, Socialism, and Democracy”)
Schumpeter’s famous phrase is meant to reflect not only the current state of economic affairs, but also to suggest ways and means to tackle a serious challenge to open markets, individual freedom, self-responsibility, and limited government. We invite papers on this topic from individuals of up to 30 years who meet the ECAEF requirements. Entries must be accompanied by an updated and current CV and may not exceed 12 pages, 1.5 space, including a comprehensive bibliography. The deadline for all entries is October 4, 2009. Prizes are not transferable and will be awarded on the basis of originality, grasp of subject, and the logical consistence of the argument. Essays will be judged by an international jury and the winners will be invited to present their papers at a special event in Vaduz, the Principality of Liechtenstein in February/March 2010.
Prizes:
— First Prize EUR 5,000 —
— Second Prize EUR 2,500 —
— Third Prize EUR 1,000 —
Deadline for submission October 4, 2009. Prizes are not transferable and will be awarded on the basis of originality, grasp of subject, and the logical consistence of the argument. Essays will be judged by an international jury. The ‘International Vernon Smith Prize’ winners will be invited to present their entries at a special ECAEF event in Vaduz (FL). Exact date will be announced.
Jury: Erhard Busek: IDM, Vienna (A), Brussels (B) (Chair); Dario Antiseri: LUISS, Rome (I); Carl Baudenbacher: University St. Gallen (CH); Emil Brix: OeFG, Wien (A); Anthony de Jasay: Paluel (F); Kurt R. Leube: Hoover Institution, Stanford (USA); Pedro Schwartz: CEU, Madrid (ES); Sudha Shenoy: Newcastle, NSW (AUS); Vernon Smith: George Mason University, Fairfax (USA)
All organizational inquiries should be directed to the ECAEF secretariat (Susanna Gopp) Email: v.smithprize2009@ecaef.li
En más de una oportunidad he visto críticas al keynesianismo que sería injusto asignarle a John Maynard Keynes. En tal sentido, Ricardo Crespo ha señalado que debemos independizar al Keynes-hombre del Keynes-mito, y que la filosofía de Keynes tiene varios aspectos que podríamos rescatar.
Crespo afirma que “gracias a la acción de malos políticos, [Keynes] quedó asociado a soluciones inflacionistas, falaces y facilistas a los problemas de la desocupación y a un Estado fuertemente intervencionista”. Crespo nos recuerda que en 1946, el mismo año de su muerte, Keynes declaró no ser keynesiano y que “sólo con importantes restricciones y matices (y en determinadas circunstancias) Keynes habría estado de acuerdo con las recetas que le atribuyen”.
Es en este sentido que debemos rescatar la obra de Axel Leijonhufvud, quien desarrolló su tesis doctoral “sobre la economía keynesiana y la economía de Keynes”, separando justamente los modelos neoclásicos de Hicks y Samuelson de las teorías defendidas por Keynes, con una preocupación constante por los modelos en desequilibrio y con especial atención sobre el persistente desempleo.
Con una honestidad intelectual poco habitual en el mundo académico de hoy, Leijonhufvud publicó un artículo en mayo de 2008 donde ofreció algunas reflexiones sobre la crisis, valorando el pensamiento austriaco y sincerándose sobre lo poco que el keynesianismo nos puede ofrecer para entender la situación actual.
Comienza el artículo preguntándose qué lecciones deberíamos haber aprendido de Keynes, señalando que la principal es que los macroeconomistas hemos de comenzar por enfrentarnos a los grandes problemas de nuestros días, y en tal sentido intentar responder a las siguientes tres preguntas:a) ¿Cómo debemos entender lo que está ocurriendo hoy con la crisis global; b) ¿Qué podemos hacer al respecto? ¿Cuál es el mejor camino a seguir?; c) Los acontecimientos a los que nos estamos enfrentando, ¿deberían llevarnos a modificar lo que hoy se reconoce como la teoría económica ampliamente aceptada?
Intentando dar respuesta a la primera de las preguntas, Leijonhufvud plantea que el principal problema económico de nuestros días es la crisis financiera de los Estados Unidos, en cuya comprensión la Teoría General de Keynes nos resulta de poca utilidad. Para Leijonhufvud nos enfrentamos a una situación que es exactamente la opuesta a aquella que Keynes trató en 1936.
Explica que el proceso que nos llevó a la actual crisis financiera americana ha sido la política monetaria practicada por la Reserva Federal, con tipos de interés extremadamente bajos. El resultado, agrega, fue una inflación en el precio de los activos combinado con el deterioro general de la calidad del crédito. Y concluye que “esto, desde luego, no es una explicación keynesiana. Es más bien una explicación basada en la teoría austríaca de la sobreinversión”.
Ante la segunda pregunta, Leijonhufvud nos invita a considerar el caso de Japón, recordándonos que aquella economía experimentó dos enormes burbujas, una en el mercado bursátil y otra en el inmobiliario, y que su sistema bancario estuvo fuertemente vinculado a ambas. Nos recuerda también que Japón practicó precisamente las recetas keynesianas que hoy se enseñan en los libros de texto, destinando grandes sumas de dinero a construir puentes que no llevaban a ningún lado y haciendo crecer de ese modo la deuda pública, lo que terminó volviendo insostenible la continuidad de tales políticas.
Japón no pudo recuperar el crecimiento acelerado anterior a las burbujas, de lo que Leijonhufvud concluye que otra de las lecciones a aprender es que una vez que el sistema crediticio se derrumba, una política monetaria del banco central que apunta a reducir artificialmente los tipos de interés es de poca ayuda. Año tras año, el Banco Central de Japón llevó los tipos de interés a cero, y aun así la economía no podía escapar a la deflación.
Analiza Leijonhufvud las políticas de rescate que ha venido practicando el gobierno estadounidense junto a la Reserva Federal y predice que el resultado será un proceso de estanflación, señalando que entonces la gran pregunta será cuánta inflación y cuánto desempleo vamos a tener.
Ante la tercera pregunta, Leijonhufvud explica que los eventos actuales deberían forzarnos a re-examinar la doctrina reciente de la política monetaria y en general la teoría macroeconómica moderna. En particular, pone el acento en los tipos de interés reales, la teoría de la equivalencia ricardiana, la teoría financiera moderna, la teoría del agente representativo y las expectativas racionales, y concluye que las teorías de la Escuela Austríaca pueden ser incluso más útiles para la formación del nuevo paradigma que las propias keynesianas.
Dante Bayona nos hizo llegar este artículo de su autoría, basado en un trabajo de Stephan Kinsella, sobre propiedad intelectual.
Creo que es un tema sumamente interesante para el debate.
Sobre el cierre de su interpretación del texto podrán encontrar una traducción al español del libro de Kinsella, además de una conferencia que ofreció en inglés sobre el mismo tema.
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Copiar mp3s y DVDs no es crimen – Contra la Propiedad Intelectual
Por Dante Bayona
Esto puede parecer un poco confuso al comienzo porque uno generalmente piensa que un mp3 o un DVD son cierto tipo de “propiedad”, y que cuando uno los copia, uno está de alguna forma haciendo algo malo o “robando” cierto tipo de propiedad. Pero no es así.
Cierto tipo de cosas no pueden ser poseídas -no pueden ser propiedad. Y uno no puede robar algo que no es propiedad.
A continuación la exposición de uno de los más recientes avances en teoría libertaria sobre derechos de propiedad.
Ilustremos el problema:
Que uno sea dueño de una computadora significa que uno puede hacer todo lo que quiera con la computadora, uno la puede vender, pintar de rojo, quemarla, destruirla, etc. Ser dueño significa tener autoridad última sobre el objeto.
Si tú eres el dueño de tu computadora, yo no puedo hacer lo que yo quiera con tu computadora. Y si uso violencia -fuerza física- para obligarte a hacer con tu computadora algo que tú no quieres, entonces yo estaría cometiendo algo malo.
Si uso violencia y hago algo que te quita la propiedad sobre tu computadora entonces yo estaría actuando como un delincuente.
Pues bien, con la propiedad intelectual -la propiedad sobre ideas- ocurre algo extraño.
La tal llamada “propiedad” intelectual nos prohíbe usar nuestras computadoras de la forma que nosotros queremos -no nos permite copiar CDs y DVDs.
La propiedad intelectual transfiere parcialmente la propiedad de nuestras computadoras a las compañías que han obtenido del estado el privilegio de propiedad intelectual. Y eso está mal.
Si yo dijera a mi vecino que solamente puede usar su computadora cuando y como yo diga, probablemente me mandaría a un lugar bien lejano. Mi vecino haría respetar su propiedad.
Con la propiedad intelectual parece existir una contradicción:
¿Están los poseedores de propiedad intelectual robando nuestra propiedad, o nosotros estamos robando su propiedad?
¿Están ellos robando mi propiedad física –mi pc, o yo estoy robando su propiedad “intelectual” no-física?
El fondo del problema es la característica “física” del objeto.
El asunto es que las “ideas” no pueden ser poseídas porque no tienen las características de la propiedad física real.
Veamos:
¿cuál es la regla libertaria básica y justa de la propiedad privada?
El legítimo dueño de un objeto es el primero que lo toma de la naturaleza sin quitárselo a nadie.
Si Juan Cromañón sale al bosque -que aún no es propiedad de nadie- encuentra un caballo salvaje y lo domestica, todos entienden que sería injusto que Pablo Mármol se lo quite por la fuerza. El segundo en llegar no puede reclamar propiedad justa sobre el caballo. Una vez que Juan Cromañón tiene la propiedad puede transferirla voluntariamente a quién él quiera, pero siempre de forma voluntaria y no violenta. La violencia hace ilegítima cualquier transacción.
Es importante reconocer primero los factores que originan el asunto de la propiedad.
Juan Cromanñón y Pablo Mármol entran en conflicto porque los caballos son escasos. Si ambos vivieran en un mundo donde todo abunda –algo así como el Jardín del Edén- no habría conflicto. Pero en nuestro mundo de recursos escasos necesitamos propiedad para evitar conflictos y vivir en paz.
Hay ciertas cosas que en nuestro mundo son relativamente poco escasas. El aire por ejemplo.
¿Qué pensaríamos si Juan Cromañón se autodeclarara dueño del aire?
Simplemente no le haríamos caso, porque primero: todos entienden que el aire no es escaso. Y segundo: Juan Cromañón no tiene forma de controlar o embotellar todo el aire del mundo, por más que quiera hacerse millonario vendiendo aire.
¿Qué pensaríamos de Cromañón si se declarara dueño de una palabra que él inventa, y quiere que todos le paguen derechos por materializar esa idea?
Las cosas no-físicas no pueden poseerse porque no son escasas. No son escasas en el sentido que varias personas pueden usar la idea al mismo tiempo sin reducir el uso que la primera persona haga de la idea. El conflicto sólo existe para objetos físicos limitados, pero No existe conflicto en el uso de ideas.
El actual y errado código de propiedad intelectual está creando un sistema en el que la regla justa de propiedad sobre bienes físicos no se respeta más. La regla justa de hacerse propietario de objetos físicos al ser el primero en tomarlos de la naturaleza sin quitárselos a nadie, está siendo reemplazada por la regla de: “el segundo ocupante se hace legítimo dueño de los recursos físicos de todo el planeta cuando inventa una idea aplicable sobre esos recursos”.
Al reconocerse más derechos de propiedad intelectual se reducen inevitablemente los derechos de propiedad sobre bienes físicos. Ambos sistemas son mutuamente excluyentes.
Y todo esto nace de la confusa idea de que puede existir propiedad privada sobre recursos inmateriales no-escasos.
Pero -como dicen algunos- ¿No debería el creador recibir algo por su creación? ¿Acaso el creador no es dueño de la idea?
No, el creador no es dueño de la idea sino de la materia física en que la plasma.
Imaginemos que Miguel Angel Cromañón hace una estatua con un poco de mármol que encontró. ¿Es Miguel Angel Cromañón dueño de la estatua? Depende.
Si el mármol era de su propiedad, entonces la estatua es de su propiedad. Pero si el mármol pertenecía a alguien más, ese legítimo poseedor del mármol puede denunciar a Miguel Angel Cromañón por apoderarse de su propiedad sin su permiso.
Una vez más: propiedad solamente existe sobre objetos materiales. Y si nuestros CDs, quemadores de CDs, y computadoras son nuestros, nosotros podemos usarlos como se nos antoje.
Los modernos filósofos libertarians han corregido la anterior idea Lockeana algo confusa de que uno se hace dueño de algo al ser el primero “que mezcla su trabajo con el objeto”, por la clara idea de que uno es el justo dueño cuando se apropia del objeto físico antes que el resto. El trabajo no tiene nada que ver. El trabajo es una acción como el domir, o el comer. Si uno encuentra una manzana y la come, uno no es legítimo dueño de la manzana porque comió la manzana, sino porque fue el primero en encontrarla, si la obtuvo sin quitársela a nadie.
La idea lockeana de apropiación por “combinación del trabajo de uno con el objeto” es un argumento válido cuando tal acción es prueba de primera apropiación.
Es moralmente cuestionable beneficiarse de lo que otros hacen sin darles una recompensa. Es despreciable ser hijos ingratos, o decir que ciertas ideas son nuestras sin haberlas descubierto. Pero esas acciones implican un castigo moral -ostracismo, ridiculización, algún tipo de humillación pública- pero no se puede usar un castigo físico legal. No se puede poner a nadie preso por mal hijo, mal enamorado, mal hermano o mal estudiante.
En cuestiones de relaciones entre humanos siempre hay problemas, problemas de ser malos vecinos, de andar creando rumores, etc. y problemas sobre recursos físicos escasos; y los problemas sobre recursos físicos escasos sólo se pueden solucionar de una forma: con la regla de la primera apropiación.
¿Deberíamos pagar por algo que obtenemos gratis? Tal vez por cierto tipo de gratitud, pero ¿qué pensaríamos si una chica linda quisiera que todos le pagaran porque cuando sale a la calle todos disfrutan de su belleza?
La muchacha podría contratar unos matones y cobrar a todos los que la miran, pero todos entienden que eso es incorrecto.
El procedimiento racional no es usar fuerza a la primera, sino que todos conversando puedan llegar a principios objetivos que todo el mundo entienda como justos y claros para que puedan ser respetados.
Tal vez la muchacha podría esconderse en su casa y vender revistas mostrando su belleza, y por eso sí se puede cobrar, pero no hay otra forma.
El principio de “propiedad intelectual” además de reconocer propiedad sobre objetos inmateriales -y disminuir la propiedad sobre objetos reales, es un principio no-objetivo, y no generalizable. Hace poco se dio el caso de un matemático que descubrió una fórmula matemática muy importante, pero a la comisión de PI le pareció que su fórmula no cumplia con los “requisitos” de propiedad intelectual y el matemático no recibió nada.
Un principio racional justo no está sujeto al tiempo, tiene que ser justo desde que apareció la raza humana. Imaginen qué hubiera pasado si el primer cavernícola que inventó una casa con techo hubiera obligado a todo el resto a pagarle por esa invención e indirectamente transferir la propiedad de sus casas al inventor?!
¿y qué hubiera pasado si el primero que descubrió como conservar los alimentos hubiera tenido el derecho de cobrar a todos por usar su procedimiento? ¿Y qué de las medicinas? Claramente un sistema que reconoce a las ideas como más importantes que los objetos materiales escasos pone en riesgo la existencia misma de los seres humanos, violando el principio básico de que toda ética debe mantenerlos vivos.
En este aspecto, como en varios otros aspectos relacionados a la libertad, muchas cosas deben corregirse, y esas instituciones que protegen la propiedad sobre ideas deben desaparecer [junto a esas que supuestamente protegen la competencia basándose en teoría económica neoclásica].
Hay mucho por hacer.
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Nota: Todas las principales ideas de este artículo están basadas en las reflexiones del profesor Kinsella. Cualquier error en la interpretación es responsabilidad del autor.
“Contra la Propiedad Intelectual” de Stephan Kinsella apareció primero como parte del symposium Aplicaciones de la Teoría Legal Libertaria, y fue luego publicada en el Journal de Estudios Libertarios en la primavera del 2001.
En ese trabajo Stephan Kinsella uniformiza y corrige los principios libertarians sobre propiedad intelectual. Corrige a Locke, Rothbard y Rand.
El profesor Kinsella ha argumentado notablemente que los copyrights y las patentes no deben formar parte del código de ley libertaria.
La encantadora historia de Leonard Read “Yo, El lápiz” se ha convertido merecidamente en un clásico. No se de ninguna otra pieza de literatura que, tan sucinta, persuasiva y efectivamente ilustre, tanto el significado de la mano invisible de Adam Smith –la posibilidad de cooperación sin coerción- como el énfasis de Friedrich Hayek respecto de la importancia del conocimiento disperso y el rol del sistema de precios en transmitir información que “hará que los individuos produzcan los bienes deseados sin tener alguien que les indique qué hacer”.
Hemos utilizado la historia de Leonard en nuestro programa de televisión “Libertad para Elegir” y en el libro del mismo título para ilustrar “el poder del mercado” (título del primer segmento del show de TV y del capitulo uno del libro).
Resumimos el relato y a continuación expresamos:
“Ninguna de las miles de personas involucradas en la producción del lápiz efectuaron su tarea porque deseaban un lápiz. Muchos de ellos nunca vieron uno y posiblemente ni supieran para sirve. Cada uno vio a su trabajo como una forma de obtener aquellos bienes y servicios que querían -bienes y servicios que produjimos con el propósito de obtener el lápiz que deseábamos.
Cada vez que nos dirigimos a una tienda y adquirimos un lápiz, estamos intercambiando un poquito de nuestros servicios por la cantidad infinitesimal de servicios de cada uno de los miles que contribuyeron a producir el lápiz.
“Es aun más pasmoso que el lápiz fuera producido. Nadie sentado en una oficina central impartió ordenes a miles de individuos. Ninguna policía militar hizo cumplir aquellas ordenes que nunca se dieron. Estas personas viven en diferentes lugares, hablan distintas lenguas, practican diferentes religiones, pudiendo incluso odiarse mutuamente –aunque ninguna de estas diferencias les ha impedido cooperar para producir el lápiz. ¿Cómo pudo suceder?
Adam Smith nos dio la respuesta doscientos años atrás.”Yo, El lápiz” es un típico producto de Leonard Read: imaginativo, simple pero sutil, respirando el amor a la libertad que imbuyó todo lo que Leonard escribió o hizo. Como en el resto de su obra, él no estaba tratando de decirle a la gente qué hacer o cómo comportarse. Estaba simplemente tratando de realzar la comprensión de sí mismos por parte de los individuos y del sistema en el que les toca vivir. Ese era su credo básico y lo que el defendió consistentemente durante su largo periodo al servicio del público – no servicio público en el sentido de servicio gubernamental.
Cualquiera fuere la presión, rehusó comprometer sus principios. Eso hizo que fuera tan efectivo en mantenerlos vivos desde un comienzo y en difundir la idea básica de que la libertad humana precisa de la propiedad privada, de la libre competencia y de un gobierno severamente limitado.
El Profesor Friedman, premio Nóbel de economía en 1976, falleció en 2006.
El sábado 11 de julio a las 8:00 am, en el auditorio del Archivo Histórico del Guayas, se llevará a cabo la presentación del libro Descubriendo la Escuela Austriaca de Economía Política, de autoría de los argentinos Martín Krause, Adrían Ravier y Gabriel Zanotti. Un texto de básico de ciencia económica para estudiantes secundarios y universitarios.
En el evento se procederá a brindar una capacitación, dirigida especialmente a profesores de economía y todas aquellas personas interesadas en los principios de esta importante corriente del pensamiento. Este seminario se desarrollará hasta las 17:00 y contará con la participación de:
Dora de Ampuero, Directora del Instituto Ecuatoriano de Economía Política.
Roberto Villacreses León, Analista e Investigador Asociado al IEEP.
Pedro Romero, Ph.D. en economía. Catedrático universitario.
Joselo Andrade, catedrático de ciencias empresariales.
Al final de las charlas el profesor Gabriel Zanotti, uno de los autores del libro, mediante videoconferencia se dirigirá a la audiencia para despejar las interrogantes que ellos tengan respecto del libro.
El libro se entregará gratuitamente a los profesores que asistan al evento y la entrada a la presentación y las charlas será libre, previa inscripción.
El economista Lawrence White visitó la Universidad Francisco Marroquín para reunirse con banqueros de Guatemala y con profesores de esta casa de estudios. En la UFM ofreció una charla sobre el choque de las ideas económicas, para profesores del Centro Henry Hazlitt y para miembros del Centro de Ética David Hume.
La reunión entre los banqueros y White se dividió en tres sesiones en las que abordaron la evolución de las instituciones monetarias, la banca libre y la crisis financiera internacional.
White, que vino acompañado de su esposa, la profesora de filosofía Neera Kapur Badhwar, estuvo en el país del 22 al 27 de junio de 2009. Como parte de su agenda, se reunió con el rector Giancarlo Ibargüen S., y participó en un coloquio basado en su artículo Did Hayek and Robbins Deepen the Great Depressión?, con estudiantes y profesores de la Facultad de Ciencias Económicas.
Lawrence H. White es doctor en Economía y un académico de reputación internacional experto en sistemas monetarios alternativos. En septiembre del presente año formará parte del claustro de la George Mason University. Sus principales campos de investigación y enseñanza son historia económica, teoría monetaria y política monetaria, entre otros. Su libro más reciente, The Theory of Monetary Institutions, es un análisis detallado de la teoría monetaria.
Cada pensador austríaco tiene una respuesta diferente para esta pregunta. Aquí ofrecemos una respuesta. La de Nicolás Cachanosky en su ensayo “Liberalismo y Estado”.
El presente trabajo discute la relación entre derechos básicos (libertad y propiedad privada) como institución espontánea fundamental para definir un legítimo rol del estado en la sociedad libre. Las características y espontaneidad de los derechos básicos podrían presentar una alternativa al “anarco-capitalismo” resultando en un sistema de gobierno y estado que no genere conflictos en una perspectiva liberal clásica.
En el abstract explica Taylor que su investigación es empírica y sobre el rol del gobierno en la crisis financiera que comenzó en agosto de 2007. Integra y resume varios proyectos de investigación empírica con el objetivo de aprender de las políticas pasadas, pensando en el futuro. La evidencia se presenta en una serie de gráficos respaldado en estudios estadísticos.
Un estudio interesante por realizar es analizar las consistencias entre el estudio cuantitativo de Taylor, y el estudio teórico que los austríacos vienen desarrollando. En varios blogs, se hace mención a este link, explicando que Taylor y los austríacos vienen diciendo algo muy parecido.